La educación deportiva en la URSS

La educación física y el entrenamiento atlético desempeñaron un papel fundamental en la sociedad soviética. Desde la primera infancia, la URSS inculcó el amor por el deporte, lo que contribuyó al desarrollo de la fuerza, la agilidad y la resistencia.

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enfoque sistemático para la crianza y la educación

Durante la era soviética, se aplicó con frecuencia un enfoque sistémico a diversos ámbitos de la vida: economía, educación, asuntos militares, medicina, ciencia y crianza. Las instituciones evaluaban y calculaban las perspectivas de desarrollo de cada sector. Generalmente se empleaba un sistema de desarrollo multinivel o integral.

Por ejemplo, si el Estado estaba interesado en la capacidad de defensa del país, se abordaban temas militares en las escuelas durante la formación militar básica. Los estándares de la GTO (Preparados para el Trabajo y la Defensa) incluían el lanzamiento de granadas. Todos estudiaban historia y asuntos militares, participaban periódicamente en ejercicios militares y aprendían a evacuar en caso de alarma y a prestar primeros auxilios. Todo joven debía servir dos años en el ejército, tras los cuales recibía una preparación exhaustiva para el combate.

Un sistema integral similar se aplicaba también a la educación deportiva. El país necesitaba ciudadanos resilientes, fuertes y en buena forma física. Por lo tanto, el desarrollo de una personalidad atlética era un tema recurrente en la vida de los ciudadanos soviéticos.

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deportes en un jardín de infancia soviético

Incluso en el jardín de infancia, la mañana de un niño comenzaba con ejercicios matutinos: vestidos con un uniforme deportivo compuesto por camiseta, pantalones cortos, calcetines blancos y zapatillas de ballet, los pequeños marchaban en círculo, levantando brazos y piernas, haciendo sentadillas y saltando.

Tras estos ejercicios, los niños siempre daban un paseo y realizaban actividades al aire libre o en el gimnasio durante el día. El fortalecimiento físico desempeñaba un papel importante en la preparación del cuerpo para el estrés. Por ejemplo, en algunas guarderías, los niños dormían la siesta al aire libre. En ciertas épocas, se pusieron de moda los juegos con agua de colores contrastantes, e incluso nadar en agujeros de hielo.

En los jardines de infancia era frecuente organizar carreras de relevos. Recibían nombres como "Más rápido, más alto, más fuerte" o "Pequeño". De esta forma, se inculcaba en los niños, desde muy temprana edad, un espíritu competitivo y el deseo de ganar.

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deportes en las escuelas soviéticas

El currículo escolar incluía varias clases de educación física, algunas de las cuales se impartían al aire libre o en la piscina. Los alumnos debían saber patinar y esquiar, por lo que en invierno las clases siempre se realizaban al aire libre. Por supuesto, el equipo dejaba mucho que desear; muchos aún recuerdan los patines y esquís duros de caña corta, con gomas elásticas en lugar de fijaciones metálicas, que había que calzar directamente sobre las botas de fieltro.

La lista de pruebas obligatorias que todos los alumnos debían superar incluía una carrera de campo a través de 2 o 3 kilómetros, una carrera de velocidad, salto de altura y de longitud, y ejercicios en las barras paralelas, el caballo con arcos y la barra de equilibrio. Los alumnos también debían ser capaces de dar volteretas y trepar por la cuerda.

Además de estos requisitos, las clases de educación física incluían varias horas de juegos en equipo destinados a desarrollar la coordinación, el tiempo de reacción y la rapidez en la toma de decisiones. Lo principal era que los chicos aprendieran a trabajar en equipo y adquirieran valores como la amistad, la ayuda mutua y la disciplina.

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habilidades útiles y comunidad

La educación física era una asignatura obligatoria en la escuela. Las excursiones escolares, que los octubristas, pioneros y miembros del Komsomol soviéticos solían realizar durante las vacaciones o los fines de semana, eran opcionales, pero muy apreciadas y siempre esperadas con ilusión. ¿Qué podía ser mejor que una divertida aventura con amigos? Quienes hayan participado en una de estas excursiones recuerdan con cariño las canciones alrededor de la fogata, la noche estrellada y las tiendas de campaña. Pero antes de detenerse y montar el campamento, les esperaba una marcha obligatoria con mochilas a cuestas. Un reto serio que ponía a prueba la resistencia y la determinación de cada participante. Esto formaba parte de la educación atlética de la generación más joven.

La promoción desempeñó un papel fundamental en la inculcación de habilidades útiles, un estilo de vida saludable y el amor por la educación física. Todos los niños de la URSS se sabían de memoria los nombres de los campeones, imitaban a sus favoritos, aspiraban a ser como ellos y empezaban a asistir a clubes y grupos del deporte en el que destacaba el campeón. Esto sucedió, por ejemplo, cuando multitudes de chicos se apuntaron a hockey para ser como Valery Kharlamov.

En la historia soviética, hubo numerosos casos de veneración a los campeones. Ser atleta era una actividad de moda y prestigiosa. Escuelas, universidades, instituciones y fábricas siempre contaban con sus propios líderes deportivos, quienes defendían el honor de sus equipos, tanto individualmente como en conjunto. A lo largo del año, se celebraban competiciones en todas las comunidades para determinar a los más fuertes entre escolares, estudiantes, trabajadores y veteranos. Por ejemplo, en pueblos pequeños, se podían organizar hasta varias docenas de equipos deportivos de diversas fábricas.

Las empresas equipaban completamente a sus representantes y premiaban a los ganadores con viajes o bonificaciones. Las fotos de los héroes y las historias de sus victorias se publicaban en placas conmemorativas y en los periódicos locales.

En la URSS, la educación deportiva y los hábitos saludables se inculcaban en la familia. Ejercicios matutinos, duchas de contraste, trote, ejercicios en barra, flexiones: esta sencilla y accesible lista de ejercicios era realizada por el padre y sus hijos. A menudo había un componente competitivo: "¿Quién puede hacer más flexiones o dominadas?". Muchos recuerdan con una sonrisa la carrera de relevos "Mamá, papá, yo: una familia feliz", en la que toda la familia se ponía sus zapatillas y uniformes deportivos y realizaba los ejercicios juntos.

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conclusión

En películas y libros sobre la era soviética, a menudo escuchamos: "Eres un hombre, debes ser fuerte". Estas sencillas palabras eran una auténtica motivación que impulsaba a las personas a mejorar su fuerza física y su espíritu. De hecho, la Unión Soviética logró resultados significativos en el entrenamiento atlético, que a menudo se tradujeron en auténticos récords. Un enfoque sistemático dio sus frutos.
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